dilluns, 27 de desembre de 2010

El Arte de Amar - OVIDIO

Así, cuando asistieres a un festín en que abunden los dones de Baco, si una muchacha que te atrae se coloca cerca de ti en el lecho, ruega a este padre de la alegría, cuyos misterios se celebran por la noche, que los vapores del vino no lleguen a trastornar tu cabeza.
Allí te será permitido dirigir a tu bella insinuantes discursos con palabras veladas que no escaparán a su perspicacia y se los aplicará a sí misma; escribe en la mesa con gotas de vino dulcísimas ternuras, en las que tu amiga adivine tu pasión avasalladora, y clava en los suyos tus ojos respirando fuego: un semblante mudo habla a las veces con singular elocuencia.
Arrebata presuroso de su mano el vaso que rozó con los labios, y bebe por el mismo lado que ella bebió. Coge cualquiera manjar que hayan tocado sus dedos, y aprovecha la ocasión para que tu mano tropiece
con la suya. 
Ingéniate, asimismo, por ganarte al esposo de tu amada; os será muy útil a los dos el tenerlo por amigo. Si la suerte te proclama rey del festín, concédele la honra de beber primero y regálale la corona que ciñe tu cabeza; ya sea tu igual, ya inferior a ti, déjale que tome de todo antes y no dudes dirigirle las expresiones más lisonjeras. Con el falso nombre de amigo se burla multitud de vexes sin riesgo a un marido, aunque el hecho quede casi siempre impune, no deja de ser un crimen.